
Rutina facial para piel madura
A partir de los 40, la rutina no necesita veinte pasos: necesita los adecuados. Limpieza suave, un antioxidante y protector solar por la mañana, y un activo renovador por la noche. Te explicamos cómo organizarla.
Editora de Piel y Edad
Elena coordina los contenidos de Piel y Edad. Escoge los temas a partir de lo que más preguntan las mujeres a partir de los 40, contrasta cada ingrediente y cada recomendación con fuentes dermatológicas y estudios publicados, y huye de las promesas milagro.
Cada artículo parte de una pregunta real que se busca mucho y se responde desde el primer párrafo. Antes de publicarlo se contrasta con fuentes oficiales y especializadas, que se enlazan al final, y se revisa cuando cambia la información. Elena es el nombre editorial con el que firmamos los contenidos de Piel y Edad.

A partir de los 40, la rutina no necesita veinte pasos: necesita los adecuados. Limpieza suave, un antioxidante y protector solar por la mañana, y un activo renovador por la noche. Te explicamos cómo organizarla.

Hay varias formas de disimular las canas sin recurrir al tinte permanente: desde retocadores en polvo o spray para la raíz hasta la henna o los baños de color. Te contamos qué resultado da cada una y para quién es.

Con los años, el maquillaje que mejor queda es el que menos se nota: una piel bien hidratada, una base ligera, colorete en crema y algo de definición en cejas y ojos. Te explicamos la técnica y qué evitar.

La bajada de estrógenos reduce la grasa natural, el colágeno y la capacidad de la piel para retener agua. Con limpiadores suaves, hidratantes con ceramidas y algunos cambios de hábitos, la sequedad mejora mucho.

El cuello envejece antes que la cara porque su piel es más fina y la cuidamos menos. Protector solar, retinol, una buena hidratación y vigilar la postura son las claves en casa; para resultados más visibles, el dermatólogo.